Administración Desleal: próximo paso en los Modelos de Prevención de Delitos

Por Felipe Sottorff , Abogado.

 

 

Actualmente se encuentra en tramitación en el Senado el proyecto de ley que busca, entre otros, incorporar el delito de Administración Desleal al Código Penal y al catálogo de delitos de la Ley N° 20.393 -que establece la responsabilidad penal de las personas jurídicas- sancionando “al que, teniendo a su cargo la salvaguardia o la gestión del patrimonio de un tercero le irrogare perjuicio, ejerciendo abusivamente sus facultades de representación o ejecutando u omitiendo cualquier otra acción de modo manifiestamente contrario al interés del titular del patrimonio afectado”.

Con esta adición, se busca responder a las recomendaciones de organismos internacionales en la materia y, al mismo tiempo, dar respuesta a aquellas hipótesis en que un agente cuenta con el poder legítimo de disposición sobre un patrimonio ajeno, pero lo ejerce de modo irregular y contra los intereses de este; casos que hoy en día no están expresamente cubiertos por nuestro ordenamiento jurídico.

En consideración a la eventual modificación a la Ley N° 20.393, resulta atingente mencionar algunas hipótesis tratadas por tribunales extranjeros y recogidas por Diego Luzón Peña y Raquel Roso Cañadillas en La administración desleal societaria en el derecho penal español, para entender cuándo se considera que se ha configurado el delito de administración desleal dentro de una empresa, a saber:

1.- Cuando un Gerente General, directores, apoderado u otros (“administradores”) con capacidad de gestión y atribuciones para llevar a cabo una compraventa, vende la cosa por menor precio de su valor.

2.- Cuando se contraen obligaciones económicamente perjudiciales a cargo de la sociedad que, sin implicar siquiera la disposición de bienes y derechos reales, sino sólo endeudamiento (excesivo y abusivo) de la sociedad. Esto porque, desde el momento en que no se respeta el deber de lealtad, primando intereses de terceros o propios, se estarían realizando actos que conllevan un descalabro económico para a sociedad y los socios similares.

3.- El delito también contempla la posibilidad de ser cometido por omisión, es decir, cuando, debido a la inactividad del administrador, se produce una lesión o perjuicio económico para la empresa. La mala gestión traducida en la inactividad de los encargados de la administración produce un perjuicio a la sociedad o que se acumulen deudas o que se dejen pasar oportunidades que habrían producido un beneficio económico para ella.  

También se ha dicho que hay ciertas actividades en las que se debe poner mayor cuidado en relación con este delito, como, por ejemplo, aquellas que digan relación con depósitos, comisión o administración, el transporte, la prenda, el comodato, la sociedad, arrendamiento de bienes, obras y servicios, etc.

Así, con la incorporación de este delito a la Ley 20.393, se busca cubrir aquellos casos de delincuencia empresarial o económica; delitos cometidos por ejecutivos que, abusando del velo corporativo, obtienen grandes ganancias gracias a vacíos legales, protegiendo al sistema societario como elemento esencial del sistema económico y también a la comunidad en su legítimo interés en la fiabilidad del correcto funcionamiento de éste.

Por lo tanto, cuando se incorpore el delito de administración desleal a nuestro ordenamiento jurídico, aquellas empresas que ya han implementado un Modelo de Prevención de Delitos basado en la Ley N° 20.393, tendrán que actualizarlo junto con sus controles y capacitaciones; y las que aún no cuentan con uno, tendrán la oportunidad para implementarlo, considerando desde el inicio los controles y entrenamientos adecuado para evitar esta nueva figura.